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Previsión de tesorería a 13 semanas: el método que avisa a tiempo

Un cuadro semanal con tres meses de visibilidad para ver el próximo apuro con dos meses de antelación. Mecánica, ejemplo numérico y rutina del lunes.

Siempre hay semanas que crujen. Nóminas, impuestos trimestrales, la paga extra de Navidad. Si llegas con el agua al cuello suele ser porque te enteras el martes al abrir el banco. Una previsión de tesorería a 13 semanas invierte el orden: ves el apuro con dos meses de antelación y aún te queda tiempo para mover algo.

Tres meses es el horizonte justo. Hacia delante casi todo está ya en Odoo o en tu programa de gestión: facturas emitidas con vencimiento, facturas de proveedor por pagar, cuotas de préstamo, nóminas que se repiten, impuestos con fecha. Lo que falta lo añades a mano una vez. La promesa es sencilla: sabes el saldo de cada viernes de las próximas 13 semanas y, cuando algo se tuerce, lo sabes a tiempo.

Por qué 13 semanas y no 12 ni 26

Un trimestre tiene 13 semanas. A tres meses, los pagos recurrentes están casi todos definidos: la plantilla está contratada, las compras importantes tienen pedido, los impuestos tienen fecha. A seis meses, la mitad del escenario es puro deseo. A doce se queda corto porque pierdes el próximo IVA. Trece encaja.

Y la semana manda, no el mes. En un mes caben dos cobros grandes y tres pagos grandes aunque cuadre al cierre; la semana más baja te pilla sin saldo porque has mirado solo el total del mes. La vista mensual sirve para el presupuesto anual; para operar la caja, semanal.

Qué filas y qué columnas

La estructura es siempre la misma. Una columna por semana con la fecha del lunes como cabecera. Trece columnas más una primera con los conceptos y una última con la suma del trimestre.

Las filas se agrupan en bloques:

Si la haces más grande, se te oxida en dos semanas.

Un ejemplo con números

Metales Rivera S.L., 38 personas en plantilla, factura unos 450.000 € al mes. Hace la liquidación trimestral del IVA, paga la nómina el día 25 y la paga extra de Navidad va con la nómina de diciembre. El director financiero fija el umbral de caja mínima en 50.000 €. Partimos del lunes 9 de noviembre de 2026 con 90.000 € en banco. Importes en miles de €.

Semana Lunes Cobros Pagos Nómina y SS Impuestos Paga extra Saldo fin
1 9 nov 105 70 125
2 16 nov 115 65 175
3 23 nov 90 55 65 nómina 145
4 30 nov 85 60 22 SS 148
5 7 dic 95 65 178
6 14 dic 100 60 218
7 21 dic 50 55 65 nómina 65 83
8 28 dic 55 45 22 SS 71
9 4 ene 70 50 91
10 11 ene 85 60 116
11 18 ene 90 65 20 retenciones 4T 121
12 25 ene 100 60 65 + 22 60 IVA Q4 14
13 1 feb 95 55 54

El pozo del trimestre cae en la semana 12 (25-31 de enero): la nómina de enero, la Seguridad Social y la liquidación trimestral del IVA se juntan y el saldo baja a 14.000 €, 36.000 € por debajo del mínimo que la empresa se impone. Un segundo bache aparece en la semana 7 (paga extra de Navidad con la nómina de diciembre, saldo de 83.000 €) y en la semana 8 (Seguridad Social de noviembre, 71.000 €). Todo visible el lunes 9 de noviembre, con once semanas de margen hasta el peor momento y seis semanas hasta el primer susto.

Con tanto tiempo por delante, las decisiones no son dramáticas. Negociar con un cliente grande el adelanto de un cobro de unos 20.000 €. Mover un pago no crítico de la semana 12 a la 13. Preparar con el banco una disposición parcial de la línea de crédito para quedar cubierto. Posponer la compra de un torno prevista para enero. Cualquiera sacada ocho semanas antes es una conversación tranquila; sacada el viernes por la tarde se convierte en impago, descubierto bancario o favor cobrado caro.

Cómo rueda: cada lunes sale una, entra otra

El error más caro es tratar la previsión como un documento. Es un calendario rodante. Cada lunes, la semana que acaba de pasar desaparece y entra una nueva al final. Lo que era la semana 2 ahora es la 1; lo que era la 13 ahora es la 12; se añade una semana nueva al fondo. El horizonte sigue siendo 13 semanas, pero la foto es distinta cada semana.

Esta parte es clave: la previsión no caduca porque siempre llega hasta el trimestre siguiente. Nunca te quedas sin visibilidad. Un pedido que se firma hoy entra en la semana de su vencimiento. Una factura de proveedor a 60 días cae en su semana. Si la nueva semana queda por debajo del mínimo, salta el aviso y vuelves al cuadro antes del cierre del lunes.

La rutina del lunes en 30 minutos

Media hora cada lunes por la mañana es suficiente si tienes los datos en Odoo. El guion:

  1. Bajar los extractos del banco del fin de semana y conciliar.
  2. Comparar el saldo real del viernes anterior con el que preveías. Anotar la diferencia.
  3. Confirmar cobros previstos de la semana que entra: ¿el cliente ha dicho algo? ¿Hay remesa en el banco? Marcar los dudosos.
  4. Revisar pagos: ¿alguno negociado con proveedor? ¿Leasings con cambio de cuota?
  5. Actualizar la semana nueva del fondo con los recurrentes conocidos y los pedidos ya firmados.
  6. Mirar el saldo mínimo de las 13 semanas: ¿sigue por encima del umbral? ¿Hay semana que cae?
  7. Decidir una acción si hace falta y escribir una línea de notas sobre esa semana.

Media hora de trabajo cuesta mucho menos que una llamada de emergencia al banco en febrero. Y si cómo construir el cuadro desde cero te queda todavía lejos, empieza por esa guía y vuelve aquí.

Medir el acierto semana a semana

Una previsión sin medición se degrada. Cada lunes, apunta tres cifras: la que preveías para el viernes recién pasado, la real y la diferencia. Cuando la diferencia es sistemática en el mismo signo, el ajuste no es el saldo, es el método: estás subestimando cobros, o sobreestimando pagos. Un error del 5-10 % semanal es lo esperable; si superas el 20 % semana tras semana, el problema está en los datos de Odoo (vencimientos sin tocar, bancos sin conciliar, recurrentes fuera del sistema), no en el cuadro.

Cuándo combinarla con la vista mensual a 12 meses

Las 13 semanas son operativas: deciden si pagas la nómina o la aplazas. La vista mensual a 12 meses es estratégica: decide si contratas a dos personas, si firmas el leasing de la nueva nave o si pides un préstamo. Si tienes la previsión semanal al día, la mensual sale rápido con los mismos datos, y es la que sirve para plantear escenarios cuando un cliente paga 60 días tarde. Para el grupo con varias sociedades, las 13 semanas se consolidan sumando las empresas y restando operaciones intercompañía, como se describe en la tesorería de grupo en Odoo.

Las plantillas Excel para tesorería sirven para empezar. En cuanto tienes dos cuentas bancarias o dos sociedades, la hoja se queda corta y el error humano se multiplica. Kashbi lee tu Odoo y pinta estas 13 semanas al día, con el aviso cuando el saldo cae del umbral y la vista mensual al lado. No cambia nada en tu Odoo: lo lee y te lo enseña ordenado.

Preguntas frecuentes

¿Y si no tengo los pedidos de venta cargados en Odoo?

Puedes empezar solo con las facturas emitidas pendientes de cobro, pero la previsión mejora mucho cuando los pedidos de venta tienen fecha de entrega. Si vendes sobre pedido o con cliente recurrente, llevar al día los pedidos se nota en la primera semana.

¿Cómo meto el pago de impuestos si no sé el importe exacto?

Pon una estimación conservadora y márcala como estimada. El IVA del trimestre se puede calcular con razonable precisión a partir del IVA repercutido menos el soportado del periodo en curso: dos semanas antes del cierre del trimestre ya tienes casi la foto. Para el pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades, revisa el pago equivalente del año anterior y ajusta por el margen esperado.

¿Y las empresas de temporada?

Los negocios muy estacionales (turismo, agricultura, campaña escolar) necesitan la previsión más que nadie, pero el cuadro de 13 semanas se queda corto para ver la próxima campaña entera. Combínalo siempre con la mensual a 12 meses y mantén el umbral mínimo más alto, para absorber una desviación en el pico.